Ampliar una zona de almacenamiento parece, a veces, una cuestión de espacio: instalar estanterías, reorganizar pasillos y aprovechar mejor la nave. Sin embargo, las reformas en naves industriales también pueden cambiar las condiciones de seguridad contra incendios. Conviene estudiar esas consecuencias antes de encargar la obra o recibir más mercancía.
El tipo de producto, la distribución y la actividad real importan tanto como los metros disponibles. Una instalación que respondía a las necesidades iniciales puede necesitar ajustes cuando cambia la forma de trabajar.
El Real Decreto 164/2025 aprobó el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales. Para los centros existentes, su régimen transitorio distingue entre las condiciones originales y los supuestos de reforma, ampliación o cambio de actividad. No todas las naves deben adaptarse íntegramente por el mismo motivo: hay que estudiar el caso y la parte afectada.
La referencia es el texto consolidado del RSCIEI en el BOE. La fecha de implantación, el proyecto y el alcance de la intervención ayudan al técnico a determinar las exigencias aplicables.
Antes de mover una estantería, prepara una relación de los materiales que vas a almacenar, sus cantidades y su ubicación. Añade las zonas de embalaje, carga y descarga y los equipos nuevos. Esta información permite estudiar el conjunto con más precisión que un plano vacío.
También conviene comprobar si las mercancías ocuparán espacios que hoy permiten acceder a extintores, bocas de incendio o puertas. La protección pierde utilidad cuando un palé impide llegar al equipo o una nueva división deja oculta una señal.
Las respuestas deben revisarse con el responsable técnico. No conviene fijar separaciones, cantidades de equipos o soluciones constructivas por comparación con otra nave: dos almacenes parecidos pueden tener necesidades diferentes.
Comparte el proyecto con la empresa que mantiene los sistemas contra incendios. Así podrá identificar qué elementos quedan afectados y planificar las actuaciones sin perder de vista el funcionamiento del centro. Si hay trabajos por fases, acuerda cómo se gestionarán las zonas en obra y las incidencias.
Al terminar, guarda los planos actualizados, las intervenciones realizadas y las comprobaciones correspondientes. Designa a una persona que confirme que las mejoras acordadas se han completado antes de normalizar el uso del espacio.
En Normatex estudiamos las necesidades de protección contra incendios de naves y almacenes, y ofrecemos instalación y mantenimiento de los sistemas. Si vas a ampliar o reorganizar tu actividad, consulta nuestros servicios y contacta con nuestro equipo para valorar la intervención.